viernes, 30 de diciembre de 2016

BALANCE DE UN 2016 MUY, MUY LITERARIO.

Cuando hace ya casi 365 días enfrentaba un nuevo año nada me hacía sospechar los logros que, literariamente, se me venían encima. Algunos de ellos sueños largamente acariciados, otros surgidos de la casualidad y los buenos "hados", y entre todos una red tejida para retomar mis instintos literarios que, circunstancias de la vida, había dejado relegados durante un tiempo. 
Llegado el fin de este 2016 permitidme compartir con todas aquellas personas que habéis estado pendientes de mí durante el año, apoyándome unas veces, leyéndome otras, expectactes desde la distancia en otras ocasiones, el resumen del mismo, con alguna que otra reflexión al respecto. 
Por si os apetece saber lo que siento y he sentido y, de paso, refrescar todos esos pasos dados. 

La leyenda del gato maragato, mi última ilusión que llegó el pasado mes de noviembre. Un sueño largamente acariciado (diez años esperando unos pinceles mágicos) . Me ha permitido conocer a una persona maravillosa (Eva del Riego, su ilustradora) y desarrollar un proyecto que está recibiendo muchos apoyos y que confío en que con la ayuda de todos tenga un largo recorrido
Con él emprenderé muchos de los caminos que siguieron mis antepasados maragatos, algunos de los cuales debieron ejercer la arriería. Un sueño al que dio vida José Antonio Mtnez. Reñones de la Editorial Lobo Sapiens. 

Con él comenzó mi año literario y estos Días impares, siempre únicos y especiales me han traído suerte. 
Una selección de textos poéticos, escritos en verso unas veces, en prosa otras, de mi última etapa en los que hago una incursión en el sentir y el pensamiento más íntimo, pero también en el más social.
Así lo quiso Xavier de Tusalle, responsable de LápizCero Ediciones, que sin conocerme previamente de nada creyó en mí y en mis textos desde la primera vez que me escuchó.
"Días impares" es también un proyecto con el que estoy aprendiendo mucho a través de la interacción con multitud de personas y de artistas que van compartiendo con él su mùsica, su arte plástico en diversas facetas, su pensamiento. Un proyecto que en el 2017 nos permitirá descubrir múltiples facetas artísticas desde el mismo. Un proyecto con alas en el que participarán muchos colaboradores de diversos puntos de la geografía española.


Los microrrelatos. Quienes me conocen desde antiguo saben que la concreción de los textos, ya fuese relato o poesía, no siempre fue conmigo. Este año me lo propuse como un reto. Participé en 8 concursos de microrrelatos  y en todos ellos fui seleccionada para la correspondiente antología. Mi mayor premio, saber que soy capaz de contar una historia en pocas líneas y que la misma tenga la suficiente calidad como para formar parte de la selección a publicar.  Un nuevo reto conseguido. No creáis. Para mí no ha sido fácil ceñirme a contar en tan pocas líneas. Pero seguiré trabajando en ello puesto que cada ocasión merece su propio formato.



Vamos juntos a jugar. Aunque es este un trabajo ya antiguo, del 2008, este año ha tenido un nuevo impulso. Es, además, un trabajo del que sigo sintiéndome muy orgullosa y del que ya quedan muy pocos ejemplares de los dos mil que se hicieron en su día.
Me emociona ver como a la gente que se topa con él le sigue interesando y para completarlo surgió la idea de sacar un material práctico: algunos de los juegos que cuento en él, con su material y su correspondiente explicación didáctica. Habrá que ir pensando en una nueva entrega.
Es un fabuloso elemento didáctico y un fantástico libro para recuperar nuestra memoria y trabajar nuestras relaciones intergeneracionales.


Otras colaboraciones: Además ha sido un año rico en colaboraciones, pues he participado en varias publicaciones a las que me han invitado amigos o para las que mis textos han sido seleccionados.  A todos ellos, gracias por confiar en mí. Éstas son algunas de las publicaciones en las que también podéis encontrarme. Un grano de arena en el conjunto del libro.


Con este balance, no puedo sentirme más que orgullosa del trabajo realizado. Y eso sin contar con todas las colaboraciones surgidas en otros ámbitos. 
Gracias a quienes habéis depositado de una u otra forma vuestra confianza en mí y mis mejores deseos para el año que en breve recibiremos. 
 2017. Año impar.
 Seguro que en el más amplio sentido de la palabra. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario