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jueves, 6 de diciembre de 2018

Filandón leonés y cuenta cuentos en el Barrio de la Inmaculada

Después de un largo periodo de ausencia retomo junto a un grupo de compañeros/as mi participación en los filandones que por bibliotecas municipales y distintos barrios de la ciudad se han venido desarrollando anualmente desde hace quince años o más. 
En este caso le toca el turno al Barrio de la Inmaculada que, organizado por la Asociación de vecinos y con motivo de la celebración de sus fiestas patronales acoge, entre otras actividades un filandón leonés y cuenta-cuentos. 
Será en esta segunda parte donde yo intervenga, aportando a la actividad esos elementos más ligados a los más pequeños de la casa para los que también había espacio en estas veladas caseras: leyendas, adivinanzas, ... y algunos otros elementos para los que no era preciso advertir aquello de... "Hay ropa tendida" ¿Alguien recuerda tal expresión y a sí mismo buscando por doquier unas prendas colgadas que no conseguía ver por ninguna parte?  
Será un enorme placer compartir  de nuevo con Sarita Alonso Valladares  y con María Dolores  Mtnez. Lombó y por primera vez con Enrique Viñas Duque y con Milagros Martínez Alonso, una actividad para mí siempre tan satisfactoria y emocionante; una actividad gracias a la cual hace 9 años tuve el honor y el privilegio de encontrarme dentro del grupo de personas que asistieron al acto de entrega de  la acreditación que al Filandón de León se le otorgaba como Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, junto a un grupo de participantes asiduos a los filandones
En la foto, entre otros,  con otras de las participantes en el filandón del día 7:
Sarita Álvarez Valladares y Mª Dolores Martínez Lombó (2º y 1ª por la izda,
respectivamente)
organizados desde Bibliotecas Municipales de León y los representantes políticos del momento. 
Hasta llegar ahí y a partir de entonces han sido innumerables aquellos en los que he participado, todos diferentes, todos enriquecedores, pues no hay fórmula establecida que conviertan estos encuentros en algo rígido y frío. Y es que el gusanillo filandonero habita en mí desde que era pequeña, a pesar de no haber disfrutado de los auténticos aunque sí unos muy particulares gracias a mi padre.

ALGÚN RECORDATORIO: 



AGENDA DE LA ACTIVIDAD: Esta nueva propuesta tendrá lugar 

VIERNES, 7 de diciembre

17'30 horas

Centro Social Barrio de la Inmaculada
C/ Peña Santa, 3. LEÓN

martes, 27 de noviembre de 2018

Filandón de invierno en San Feliz de las Lavanderas

Organizado por la Junta Vecinal de esta coqueta localidad cepedana y la Asoc. Rey Ordoño I, Amigos de la Cepeda, este viernes,  día 30, a partir de las 21 horas, se celebrará un filandón en San Feliz de las Lavanderas, en el lugar de las antiguas escuelas.  
Ya es la segunda vez que participo en estos encuentros (el año pasado fue en Manzanal del Puerto, también por estas fechas), filandones que ha puesto en marcha la Asociación Rey Ordoño intentando ajustarse a la  particularidad de ser fieles al espíritu tradicional de encuentro igualitario y participativo. Estas veladas tienen también como objetivo tratar de mantener activo el programa cultural comarcal en los meses de climatología más dura, cuando, los lugares pierden población.
El encuentro se ha preparado con el apoyo de Angel Blanco (Pte de San Feliz) y de Nicanor Blanco, autor de un reciente libros sobre historias del lugar. En el mismo participarán Ignacio Redondo, Andrés Martínez Oria, F. Fernández Rubio, Victorina Alonso, Tomás Álvarez y Saturio Aller, Pte. de la Asoc. Cultural cepedana.y yo misma
Desde la organización nos han asegurado que no faltarán en la velada ni la cordialidad, ni las castañas asadas. Las historias del territorio ya las ponemos nosotros, esperando que a ellas se unan las de otras gentes del pueblo. 

viernes, 2 de noviembre de 2018

NUESTRO EMOCIONADO AGRADECIMIENTO A LOS PARTICIPANTES EN EL 1º FILANDÓN DE DIFUNTOS DE SANTA COLOMBA DE SOMOZA.

Ayer,1 de noviembre, fue un día increíblemente emocionante para Mari Paz y para mí. El 1º filandón de Difuntos, convocado desde el Centro Cultural “El Casino” de Santa Colomba de Somoza, tuvo en un rotundo éxito de convocatoria, mucho más del que nunca nos hubiéramos imaginado. El aforo de la sala llegó a reunir a más de setenta personas que llegaron de diversos puntos de la provincia leonesa para escucharnos y participar, cada uno a su modo.  
Reunidos en torno a los relatos propuestos desde los escritores participantes;  la música tradicional de gaitas, flautas, tambores y panderetas; y una original performance que nos llevó a la reflexión de lo rápido que quemamos estaciones en nuestras vidas sin disfrutar de ellas, hasta que ya es tarde;  la velada acogió a un variopinto público entre el que había gente venida incluso desde León y otras comarcas bastante alejadas de la zona, para disfrutar y meterse de lleno en este tradicional encuentro, compartiendo a lo largo del mismo narraciones que nos llevaron hasta las celebraciones en torno a este día que tienen lugar a una y otra orilla del Orinoco, por tierras venezolanas; nos acercaron a personajes de nuestras tradiciones como “la ovejona”, “la cabra de Garfín” o "la pamparrina del ojo sangrao, que cuando no mira de frente mira de lao", o nos metieron de lleno en esos sucesos que todos hemos oído o vivido en torno a fenómenos difícilmente explicables desde la más estricta razón, relatados por el propio público asistente.  

  • Tras esa intensa tarde, en la que compartimos viandas aportadas por todos los asistentes, no nos queda más que transmitirles a todos ellos nuestro agradecimiento por la participación, en particular, por sus historias  a : Alejandro Aller y PJ Chelmikc, narradores invitados, que Junto a Paz Martínez y a mí misma, compartieron sus inquietantes historias. 
Mercedes G. Rojo, Alejandro Aller (Nemonio), PJ Chelmick y Paz Martínez tras el acto
  • Juan, Esther Alonso, David Mirantes, Néstor Rojas, Javier Tascón, Óscar Valero y Pilar Velasco (espero no haberme a nadie en el tintero), que compartieron con todos  letras y  recuerdos

  • Eugenio López Martínez, Toño Mazaira, Malin Widén y un jovencísimo Miguel Ángel López Corral iniciándose en los tambores (la continuidad parece asegurada), que pusieron la parte musical del filandón

  • José Crespo y Manuel Fernández, que pusieron la nota performativa con una inquietante puesta en escena. 
Un momento de la performance "Lluvia de noviembre" con José Crespo y
Manuel Fernández. 


Nos contaba Eugenio, único en estas lides filandoneras, que comenzaban los filandones en esta tierra justo ahora por los Santos, prolongándose hasta las Candelas, cuando ya los días comienzan a crecer . Ayer fue nuestro primer intento de recuperar una hermosa tradición que tras el éxito de la jornada prometemos repetir en próximas ediciones pues instaurada la ha dejado el buen acogimiento de cuantos a ella acudistéis para participar en una u otra forma. 
Por todo ello Mari Paz y yo queremos daros nuestras más encarecidas gracias y deciros que nos sentimos orgullosas de haber puesto nuestro granito de arena para volver la mirad a esas tradiciones nuestras, mucho más auténticas y hermosas de lo que desde fuera nadie podría imaginarse. 
La magia y la emoción estuvieron presentes en todo momento, y como recuerdo de tan gratos momentos os dejamos las fotos pasadas por algunos asistentes y las notas recogidas por la prensa.

¡¡¡NOS VEMOS EL PRÓXIMO AÑO!!! 

Los resultados del evento en la prensa y en la visión de algunos de los asistentes: 

sábado, 20 de octubre de 2018

Filandón de difuntos en Santa Colomba de Somoza. Para recuperar nuestras viejas tradiciones ¡¡¡Ven a disfrutarlo!!!

   En un mundo cada vez más globalizado en el que el imperialismo económico asumido hace décadas por EEUU se ha ido extendiendo al resto de las parcelas de la sociedad contaminándolo todo, hasta las tradiciones más propias se han ido perdiendo en aras de la importación de algunas otras que nos venden como originales cuando en realidad no son más que refritos de tradiciones europeas que quienes emigraron llevaron con ellos pasadas, eso sí, por el tamiz del consumismo más acervado. 
    Nos referimos en este caso a la celebración de Halloween, una fiesta que lleva años metiéndose en nuestra sociedad aprovechando todos los resquicios y nuestro descuido (incluso en la Escuela) olvidando con ello que en nuestra cultura también había tradiciones relacionadas con la época de difuntos. 
       Y es que antes de calabazas, en nuestros pueblos se vaciaban remolachas o se buscaban otros elementos con los que iluminar la noche en cuestión; nuestra tradición oral, y luego la literaria, estaba llena de relatos de ánimas y aparecidos, de cuentos y canciones en los que la dama negra era la gran protagonista; los jóvenes vagaban por los pueblos, en grupo y de puerta en puerta, cubiertos con ropas viejas y la cara tiznada para pasar desapercibidos ante las apariciones (si es que estas se presentaban) recaudando viandas para celebrar meriendas grupales (vamos, un anticipo del "truco o trato" americano) en las que estaban presentes los frutos otoñales como las castañas o las nueces, entre otras. 
    También eran habituales los filandones en los que circulaban en voz baja todas esas historias inquietantes que no tenían cabida en otras épocas, entre susurros y risas nerviosas, incluso entre los valientes adultos; en noches en las que la comida y la bebida estaba presente y también la música. 

PUES BIEN ...

en un gesto de rebelión contra la invasión de tradiciones ajenas que están relegando al olvido las nuestras propias, en el Centro Cultural "El Casino", de Santa Colomba de Somoza, nos hemos propuesto este año presentarle batalla al americano "halloween" con nuestra tradicional "Noche de difuntos". Para ello nos hemos juntado dos instigadoras culturales como somos Mari Paz Martínez  y yo misma (Mercedes G. Rojo), nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos puesto en marcha el 1º Filandón de difuntos de la zona. 


LA CONVOCATORIA: 

Día: Jueves 1 de noviembre (Día de todos los santos y víspera del Día de difuntos)

Hora: 19'00 horas (una vez terminadas tus obligaciones funerarias) y hasta que el cuerpo aguante y/o las historias y viandas se terminen

Lugar: Centro cultural "El casino" (C/ Antonio Pérez Crespo). Santa Colomba de Somoza 


EN QUÉ CONSISTIRÁ: 

Inicialmente contaremos con las espeluznantes historias de 4 escritores que nos regalaran historias muy distintas pero todas ellas inquietantes. 
También contaremos con la presencia de algún otro que no ha podido confirmarnos su asistencia hasta última hora



Seremos: 
  • Alejandro Aller (Nemonio) 
  • Mercedes G. Rojo 
  • P.J. Chelmick
  • Paz Martínez 
  • y...


En la parte musical nos acompañará el gran Eugenio López, tremendo animador de este tipo de lides, que una vez más no nos va a dejar indiferentes con su maestría entre la palabra y la música tradicional. 




También tendremos una broche de oro dramático, con la presencia de  Manuel Fernández y José Crespo en "Lluvia de noviembre" 







Y todo ello aderezado con 

  • las historias que el propio público quiera compartir con nosotros
  • las bebidas y viandas que entre todos aportaremos 

porque para eso se trata de un filandón. 

CÓMO PUEDES PARTICIPAR:

El acto está abierto a toda persona que quiera asistir hasta completar el aforo del local. 

Puedes hacerlo 

  • simplemente como participante, para ver, escuchar y disfrutar de lo que allí va a acaecer 


  • llevando preparada una pequeña historia, canción o ... que verse sobre la temática del día (ánimas, difuntos, fantasmas, aparecidos...), en fin cualquier historia que pueda resultar inquietante para quienes escuchan. 

Tu intervención no ha de durar más de tres o cuatro minutos, para que el acto resulte dinámico y todo el mundo tenga oportunidad de participar (aunque puedes llevar varias historias en la recámara por si acaso hubiera lugar).

Y, sin ser imprescindible, si tienes pensado participar activamente, sería interesante que te comunicaras con Mari Paz o conmigo para contarnos qué tienes previsto. Así nos será más fácil  establecer tiempos. 


REQUISITOS PARA LA PARTICIPACIÓN:

  • No es imprescindible, pero te recomendamos que vayas ambientado de acuerdo a la tradición. No se trata de disfrazarse al estilo hallowiniano, solo que te vistas con ropas viejas  y te tiznes un poco la cara para que "si se presentan las ánimas" nos tomen por una de ellas. 


  • Y como estos filandones solían prolongarse en el tiempo, agradeceremos que aportes al "condumio" general alguna vianda de tu cosecha (dulce, salada, de preparación propia o no, ...-recuerda que hay productos propios de la época-). La incluiremos en la mesa general para todos en la que también habrá más cosillas  y la bebida aportada por el propio centro cultural.

¿¿¿Te atreverás a perdértelo???

jueves, 21 de julio de 2016

FILANDÓN LITERARIO CON RELATOS "DÍAS IMPARES" EN LA FUNDACIÓN MERAYO. CON UNA MAGNÍFICA COMPAÑÍA DE NARRADORES

En este hermoso periplo literario en el que este verano me encuentro inmersa, hoy tendré la suerte de compartir filandón literario con otros compañeros y compañeras escritores a quien todos conocéis sin duda por su estupenda producción narrativa. Yo, particularmente, hoy compartiré con el público asistente una selección de los relatos encerrados en "Días impares", esperando que sean del gusto de todos.  

Será en la Fundación Merayo, esta tarde a las 20'00 horas, gracias al magnífico hacer de Antonio Merayo que nos ha coordinado a todos. A él y a ángela Merayo, principal responsable de la Fundación, así como a todas las personas implicadas en la magnífica producción cultural que la misma acoge, muchas gracias por ofrecernos este marco. 

Literatura con sabor a arte y a tiempos remotos a través del estupendo marco que se nos brinda.

¿Quién se anima? 





viernes, 15 de abril de 2016

MANUEL BONILLA. Un luthier convertido en escritor. Su relato, "El viento y el árbol".

El pasado sábado, tras una entrañable y estupenda (por la compañía) presentación de mi libro "Días impares", en el Trechuro, de Castrillo de los Polvazares, enlazamos con el filandón que Álvaro había preparado para esa noche. Una temática siempre sugerente: el mundo de los árboles, en forma de relato, poema e incluso canción. Fueron muy diversas las aportaciones, y todas ellas muy interesantes. Pero uno de los momentos más mágicos de la noche fue aquel en el que Manuel Bonilla, Manu, nuestro luthier, músico, etc., etc., quiso compartir con todas las personas presentes el relato que había escrito para la ocasión esa misma mañana. 
Fue increíble. El silencio se hizo en la Taberna y todo el mundo quedó prendido de sus palabras. 

A mí particularmente me gustó muchísimo, así que le he pedido permiso para compartirlo  a través de mis redes. No  contaréis con la magia de su voz. Pero si buscáis el ambiente adecuado seguro que os emocionará tanto como a quienes estuvimos alli. 

Lo acompaño con una foto invernal de una de las paleras (sauce) de Castrillo de los Polvazares. No podía ser de otra manera. 

Gracias, Manu, por tu regalo. 


El VIENTO Y EL ÁRBOL.
De Manuel Bonilla.
Al viento le encantaba jugar entre las ramas de aquel árbol, y más ahora en primavera, cuando sus ramas se vestían con hojas de un verde luminoso que alegraba el paisaje. Pero a veces lo veía triste o enfadado.
VIENTO: ¿Qué tienes, árbol mío, que a veces se te mustian las ramas? ¿Acaso te faltan el agua o el sol? ¿Es pobre la tierra en la que hundes tus raíces?
ÁRBOL: No me pasa nada... o sí, no sé...
Y lloró un poquito.
     A: Mira mi tronco, torcido y sin fuerza, no apunta hacia el cielo como el de los majestuosos pinos
      V: Es que no eres un pino... ¿estás triste porque te gustaría ser pino?
      A: No se... quizá sí... se los ve tan altos... ¡Y no se quedan desnudos como yo en el otoño! Siempre igual de fuertes, sí... eso me gusta.
       V: Tú no eres un árbol de hoja perenne, tú cambias, tienes otros ciclos. 4 Estaciones pasan por tí cada año y te cambian, y es hermoso verte mudar las hojas. Oh, qué soso sería el Otoño sin las hojas doradas alfombrando los bosques... ¿no crees?
      A: Si, es posible. Pero duele un poco cuando se caen, y duele también un poco cuando los brotes empiezan a romper...
Y lloró un poquito.
A: Tampoco doy fruto. Mira los manzanos de las huertas, los hombres los cuidan porque les encantan las manzanas, las comen con gusto, e incluso se las dan a los animales. Y las que quedan en sus ramas son la despensa de los pájaros y las ardillas en el invierno. ¡Eso sí que es ser útil!
V: Cierto es que son útiles y preciados por sus regalos los frutales, sí. Pero también es cierto que los pobres sufren lo suyo: podas, injertos, sulfatos... y cuando ya dan poco a veces los arrancan para plantar otros más jóvenes y vigorosos.
A: ya, también es verdad... a mí nadie me molesta... pero los hombres tampoco me cuidan.
También cuidan de los robles, altos, fuertes, y dan bellotas. Hasta su madera es buena. ¿Sabes que hacen cosas hermosas con ella?
Y lloró un poquito.
V: Bueno, sí, y eso a veces les cuesta la muerte demasiado jóvenes. Sobre todo cuando la usan para calentar sus hogares... ¿No habías pensado en eso?
A: Ay, sí, y eso a veces me pone tan triste...
Y lloró un poquito
V: acaso no lo recuerdas porque eras tan joven... pero fue un hombre del pueblo quien te plantó aquí. Ellos te aprecian mucho, aunque últimamente andan un poco perdidos y se han olvidado de tu importancia y la del resto de vosotros. Pero mira, aunque no des frutos, aunque no aprecien la madera de los de tu especie, aunque pierdes tus hojas en el Otoño, los hombres, y el resto de los habitantes del lugar disfrutan contigo. Puede que no sepan muy bien porqué, como puede que tú tampoco lo sepas, pero así es. ¿No te das cuenta?
A: bueno, sí... creo que sí. Pero no tienen motivos, ya lo has visto. Y a veces, cuando estoy así, me dan ganas de llorar, por todo: ganas de llorar cuando un polluelo rompe el huevo en un nido entre mis ramas, y lloro más si el polluelo se cae. Lloro cuando veo nacer las flores a mis pies, y lloro cuando las pisan. Lloro con demasiada facilidad... y cuando intento contenerme se me hace un nudo en el tronco, y se me atasca la savia, y entonces duele y me siento tan tonto... que me gustaría irme. Pero no puedo, jo, los árboles no andamos. Snifff. Si fuera un mirlo... ¡ellos cantan y vuelan! Yo ni ando, ni canto, ni doy fruto.
Y lloró un poquito.
V: Cantas, sí, cuando dejas que agite tus ramas. Cantan al Sol tus hojas. Canta el flujo de la savia en tu interior. Canta la Madre Tierra que te llena. Eres parte del Coro del Bosque. Y sólo tienes que Estar y Ser.
¿Tu fruto? Tu fruto es el gozo que das a quien a tu sombra se acerca, a quien tiene el privilegio de poder contemplar tu belleza, a quien sabe sentarse en silencio junto a ti. Goza el ciervo con las caricias de tus hojas bajas, el pájaro que canta enamorado y feliz de sentirte su hogar.
Y tus lágrimas... tus lágrimas son el agua de la Tierra que riega los corazones de los que a ti se acercan. Tienen la facultad de sanar heridas, de conmover a los espíritus endurecidos, de germinar las semillas que a tus pies descansan, y las que todos llevan en su corazón. Las semillas necesitan el agua para ablandar sus pieles, lo sabes ¿verdad? pero no sirve cualquiera. El agua de tus lágrimas es agua bendecida por la compasión, es agua cálida y amorosa que despierta la vida que en ellas duerme.
Y volar... vuela tu espíritu y las bendiciones que derrama. Yo llevo lejos tus semillas, tan lejos como no podrías imaginar. Y oyen de ti en los confines más apartados del bosque. No sabes cuánto das, cuánto acoges y cuánto consuelas. Todos te están tan agradecidos...
Entonces el árbol se dio cuenta de que poco a poco se habían ido acercando todos sus amigos, los animales que reptan, los que vuelan, los que caminan, incluso el paisano que solía sentarse a su vera para meditar tantos atardeceres... Y sintió su agradecimiento, y el agradecimiento, esa mágica llave, le conectó con la GRACIA de la creación, y lloró...
Y lloró, y lloró y lloró. Lloró a la vez de pena y de alegría. Y tanto lloró que tuvo que ahondar aún más sus raíces en busca del agua que nutría sus lágrimas. Y tan hondo y tan fuerte penetró la Tierra que rompió una roca enterrada. Y de la roca empezó a manar agua que salió poco a poco de entre sus raíces, y surgió la fuente que se convirtió en arroyo. Y el arroyo llegó hasta el río y el agua volvió a las aguas.
Desde entonces hablan las leyendas de una fuente sagrada, que nace a los pies de un árbol precioso al que van a gozar quienes tienen la suerte de conocerlo.

(Filandón sobre los árboles. Sábado 9 de abril de 2016
Taberna “El Trechuro”. Castrillo de los Polvazares. )

lunes, 15 de febrero de 2016

"Noche de terror en el Molino". Nueva cena-filandón en el Restaurante El Reguero Moro.

¿Cuáles son esas cosas que nos producen terror? ¿Cómo se transforman en relatos que nos pongan la piel de gallina? 
Nuestros miedos, nuestros temores, transformados en relatos capaces de inquietar al más pintado, es precisamente el tema elegido para este nuevo encuentro de cenas- filandones auspiciadas por  Xavier Cuadras Rguez. en su restaurante El Reguero Moro , que - si no he predido la cuenta - va por su quinta edición (la cuarta para mí). 
Como viene ocurriendo año tras año, el 26 de febrero tendrá lugar, un año más,  en este emblemático lugar una cena - filandón que este año reunirá a sus comensales en torno a los terrorificos relatos de Manuela Bodas, Mercedes G. Rojo, Nuria Antón Airún, Jesús Quintano,  Fernando Montes Pazos y Felipe Piñeiro, además de los míos propios. 
La música correrá a cargo del grupo L'Arcu la Vieya y, por supuesto, el terrorífico menú es responsabilidad de Xavier Cuadras, a quien no podemos dejar de agradecerle su permanente apoyo tanto a la cultura en general como a la leonesa en particular. 
He de reconocer que creía que los cuentos de terror no eran lo mía. Al menos no lo había intentado nunca. Y ahora me encuentro en la texitura de encontrarme con dos entre las manos sin saber muy bien por cual decidirme. Así que, según se vaya desarrollando la noche, igual decido acudir a los propios comensales para que sean sus manitas los que elijan entre uno y otro. En todo caso, espero estar a la altura de las circunstancias. 

Si ya habéis participado otros años en esta actividad no puedes perderte la edición de este año. Y si no la conoces no puedes dejar  pasar este momento sin  hacerlo. 
¡Coooorrre, qué te quedas sin plaaaaaza!

domingo, 13 de diciembre de 2015

"AIRES DE OTOÑO, AROMAS INVERNALES", CENA – FILANDÓN EN CASTRILLO DE LOS POLVAZARES, COMO ANTICIPO DE LA NAVIDAD.

¿YA TIENES PLANES PARA ANTICIPAR LA NAVIDAD CON TUS SERES QUERIDOS? ¿CON ESOS AMIGOS Y AMIGAS CON LOS QUE HACES TIEMPO QUE NO TE REUNES, CON LOS QUE SIEMPRE QUEDAS ANTES DE NAVIDAD PARA COMPARTIR CON ELLOS BUENOS MOMENTOS EN TORNO A UNA MESA? 

¡¡¡TE PROPONEMOS UN PLAN DIFERENTE!!!

El próximo viernes, día 18 de diciembre, el Mesón del Arriero, en Castrillo de los Polvazares, ofrecerá a quien os animéis a acercaros una cena muy especial.
En la línea de recuperar antiguas tradiciones de la tierra, su gerente y cocinero, Alfonso Botas, ha preparado un menú en torno a productos de la tierra que reúnen las tradiciones, aromas y sabores que podemos encontrar a caballo entre el otoño que se nos va, y el invierno que pide permiso a empujones, acompañado a los postres de un filandón.
Su buen hacer culinario nos ofrecerá una serie de estupendos platos preparados con mimo y esmero, aunando en ellos tradición y modernidad. 
  • Carpaccio de manitas de cerdo
  • empanada de matanza con ensalada verde
  • carrilleras de cerdo con crema de patata y estofado de setas
serán servidos a la mesa y regados con buen vino, seguidos de peras al vino con natillas caseras y café de puchero con bizcocho maragato como postre.
Y todo ello aderezado con los relatos que, ya a la sobremesa, llegarán de la mano de varios escritores que se dan cita para esta ocasión.
Nuria Antón "Airún", Manuela Bodas, Azarías de Leyre, José Ore y Chayo Roig,  me acompañarán en esta velada en la responsabilidad y el placer de poner el toque de filandón a esta cena a través de sus relatos que llevarán temáticas diferentes.
Dadas las fechas, puede convertirse en una estupenda ocasión para anticipar la Navidad junto a las personas con las que nos sentimos a gusto.
Para mayor comodidad de los asistentes, Alfonso Botas, ha establecido un número de comensales no demasiado amplio. Así, el disfrute del evento podrá ser más intenso por parte de todos.
Sin duda una buena ocasión para acercarse a Castrillo de los Polvazares y descubrir en este marco incomparable, otras posibilidades, tanto gastronómicas como culturales, por un precio asequible.
Las reservas, hasta el día 15, en el teléfono del restaurante 987 691 047.
¡NO LO OLVIDES!
"AIRES DE OTOÑO, AROMAS INVERNALES" en esta CENA-FILANDÓN. 
¡¡¡VEN A DISFRUTARLA!!!


sábado, 12 de diciembre de 2015

SALUDANDO LA NAVIDAD. Un entrañable filandón para celebrar 40 años de asociacionismo

Este jueves día 17 de diciembre, Nuria Antón "Airún", Manuela Bodas y yo, acompañaremos a la Asociación de Viudas "Virgen de Fátima" de Astorga", en la celebración de su 40 aniversario como asociación. 
Nos uniremos a la fiesta con un filandón que tendrá lugar a las 18'00 horas, en el Salón de la Camara de Comercio de Astorga (C/Padres Redentoristas, nº 26), en el que las tres desgranaremos (para todas aquellas personas que queráis acompañarnos) diversos relatos bajo el título genérico  "Saludando la Navidad", lo que no quiere decir que todos los relatos hablen sobre el tema. 

Por supuesto, como viene siendo habitual en cualquier tipo de actividad cultural programada por esta asociación, la actividad está abierta a toda la población que quiera acercarse. Así que os esperamos para celebrarlo junto a ellas. 40 años en una asociación son muchos años y ello merecía algo especial. 

JUEVES 17 de DICIEMBRE. 
18'00 HORAS. Entrada libre y gratuita
SALÓN DE ACTOS DE LA CÁMARA DE COMERCIO.

lunes, 29 de diciembre de 2014

"HABELAS, HAYLAS", UN RELATO CON ALIENTO DE NIEVE COMO APORTACIÓN A ESTE FILANDÓN DE INVIERNO TRECHURANO

Y como invitación expresa a quienes me llevan meses insistiendo en que me prodigo poco en la escritura creativa y en los momentos para compartirla, anunciarles que rompo mi silencio. Y lo haré en un lugar en el que hasta ahora no he participado a pesar de mi asiduidad en asistir a sus propuestas. Será en Castrillo de los Polvazares, el próximo día 3, en una cita en la que sin duda estaremos entre amigos. Un relato con personajes maragatos y ambientado en el propio pueblo.
Mi participación en el Filandón de invierno será con un relato "Habelas, haylas". ¿Alguien sospecha ya cuál puede ser el tema de fondo? Pero no voy a contar nada más aunque habrá quien me lo haya escuchado ya. Eso sí, en esta ocasión habrá novedades porque un amigo, Manuel Bonilla, me ha prometido "efectos especiales".


Si os animáis, allí os esperamos. Participarán un montón de amigos y...

martes, 11 de marzo de 2014

ROBUSTIANO. El relato aportado por Manuela Bodas al Filandón sobre La matanza, realizado en el Reguero Moro, el pasado 28 de febrero.



Como ya comenté en su momento, no fui yo la única contadora del día 28 en el Filandón del Reguero Moro. Relatos muy diferentes se dieron cita en una mágica y evocadora cita en la que la música y la palabra se hicieron protagonistas junto a la estupenda cena que pudimos degustar.Y para compartir con vosotr@s un pedacito de aquella velada, aquí os dejo el relato que nos ofreció Manuela (Loli) Bodas. ¡Qué lo disfrutéis tanto como lo hicimos quienes aquel día pudimos escuchárselo de primera mano!
Gracias Manuela. 

ROBUSTIANO
           
El bosque surgió repentinamente de la noche con los primeros rayos de la aurora, y allí, con el alba se podía ver un cuerpo, aparentemente sin vida, sobre la hierba aún húmeda por el rocío.[1]
            ¡Craso error! El cuerpo tenía mucha vida. Era un cuerpo con muchas ganas de vivir, así que lo de parecer un cadáver, sería sin duda por la luz mortecina de los primeros minutos de la mañana. Lo que había pasado es que cayó exhausto al anochecer, ya que había estado corriendo todo el día para que no le encontrasen, pues se había escapado de la pocilga. No quería convertirse en embutido.
            - Pero tía, el otro día no comenzaste el cuento de esta forma. ¡Cada día lo empiezas de una manera! ¡Así no hay quien se aclare!
            - Bueno hombre no te quejes tanto, en los filandones de mi niñez, nunca se contaban las historias de la misma manera, porque uno no está igual todos los días. Unos días tienes más ganas y le pones mucho epíteto y otros, sólo vas a la chicha de la historia.
            -¡Venga sigue! A ver por dónde sale hoy Robustiano. ¡Que menudo baile traes con él! Menos mal que no debió de existir. Me huele a mí, que a ti esta historia te la contaron como me la cuentas tú ahora, aunque me quieras convencer de que conociste a Robustiano.
            -¡Serás mentecato! ¡Pues ahora te vas a quedar con las ganas, hale! Ya e estás poniendo el pijama y largo para la cama!
            El muchacho se abrazó a su tía y le rogó, como lo hacía siempre que estaba en su casa, que le contara alguno de sus cuentos o filandones, como ella los llamaba. Le encantaba escucharla.
            - Está bien, pero no seas tan respondón, o de lo contrario una noche de estas, te irás a la cama sin escuchar las historias de cuando yo era niña.
            El chaval se repanchingó en la hamaca de mimbre y se hizo todo oídos.
            Como iba diciendo, Robustiano se desperezó y lo que antes parecía un cuerpo inerte, ahora era un gocho lleno de vigor, que tenía que pensar cómo salir de aquella. Seguramente su amo, habría salido en su busca, y no se daría por vencido fácilmente, intentaría encontrarlo por todos los medios posibles, al fin y al cabo era el sustento que iban a tener él y su familia, buena parte del invierno.
            Que triste es el fin de los cochinos, y no lo digo por los que no se lavan, que también, hablo de esta raza en la que el universo me ha dejado anclado. Tendré que adentrarme en ese bosque cercano para pasar desapercibido y no dejar rastro.
            Robustiano caminó con determinación hasta adentrarse en el bosque. En el trayecto se fue acordando de lo bien que había vivido en la granja. Sus moradores humanos eran buenas personas, pero claro está, a él le mantenían y le querían por el interés, el interés de que sus lomos, jamones y jugosa carne, les hiciese apaño para unos buenos chorizos, cosa a la que él, no estaba dispuesto de ninguna manera. Se acordó de cómo le había ensimismado la pocilga, grande, bien equipada, vamos una mansión al lado del lugar de donde provenía. No se acordaba de sus progenitores, pues le separaron  muy pronto de ellos.
            De pronto oyó hocicar cerca de él. Se paró y puso sus cuartos traseros detrás de un arbusto para poder observar. No podía creerse aquella aparición. Una hermosa jabalina, no de las olímpicas, ni de tiro a la jabalina, sino de cuatro patas como él, hocicaba en un hoyo.
            ¡Qué hermosas rayas, qué jamones prietos, que morritos tan chupópteros! Es la primera vez que veo una belleza semejante. Lo que es salir de casa. ¡Cuánto nuevo se ve y cuánto se aprende!
            Robustiano, con la campechanía que lo definía, salió al encuentro de aquella
preciosidad.
-       ¿Puedo ayudarte a buscar, hermosa?
La jabalina le clavó la mirada, rascó con fuerza la tierra con su pata derecha trasera y se lanzó como una posesa sobre Robustiano.
Éste, al ver aquel intento de atropello, salió pitando. Durante un rato, se vio perseguido por la jabalina, que no le daba respiro, hasta que vio que a ella, lo mismo que a él, le iba faltando el aliento. Entonces se volvió y le espetó desde detrás de un árbol, que hacía las veces de escudo:
- Pero si yo solo quería ayudarte. Anda que si se me ocurre acercarme mas a ti, me linchas. Pues si que eres peleona.
La gocha montesa, cansada por la carrera, y viendo que aquel jabalí, de piel lisa y casi sin pelo, que parecía un alienígena, estaba sin resuello, detuvo su carrera dispuesta a entablar conversación.
-¿Pero me quieres decir de dónde has salido, así, tan, tan……?
-¿Tan, tan, tan… qué? ¡Vale somos un poco distintos en el pelaje, pero supongo que eso será porque aquí en el bosque la moda es distinta a la de mi granja!
-¿Granja? ¿Qué es granja? Pero Chsssss…, creo que escucho unos pasos cerca, debemos ponernos a cubierto.
Cual sería la sorpresa de Robustiano al ver a su granjero con los pulmones en la boca buscando y mirando por aquí y por acullá. El hombre se sentó en una piedra y sacó el moquero de su bolsillo para limpiarse el sudor.
Jabalina, al percatarse de la tembladera que le entró a Robustiano, le indicó que la siguiera. Los dos cerdos se alejaron, con mucha cautela del lugar hasta llegar a una especie de poza por donde se accedía a la cueva de aquella gocha montesa.
Allí dentro se estaba de maravilla, hacía fresco y el suelo estaba liso y seco, se veía que la cueva estaba muy bien cuidada. En un hueco a modo de vasar, yacían varios manojos de raíces y nabos colocados con esmero. Le gustó aquella especie de pocilga de monte. Era muy acogedora, se tumbó para descansar y, cuando no había terminado de  relajar  sus posaderas, escuchó unos ruidos que le eran conocidos, como de cochinillos pequeños, miró hacia el lugar de donde provenían y quedó maravillado, allí, tumbados en hilera, hocicaban cinco pequeñines rayados y morenos.
-¡Cuidado, no te acerques de golpe! No conocen tu olor. –Le espetó la   jabalina.
Robustiano no podía dejar de contemplar aquella hermosa estampa. Luego se tumbó y dejó que la madre se acercara y les diera de mamar. Cuando terminó, le conminó a acercarse.
-       Ven, si te acercas estando yo aquí, ellos te tomarán confianza.
El marrano se acercó con sigilo, por nada del mundo quería importunarles, les observó con cariño, como si fueran algo suyo. Miró a la jabalina con ojos bobalicones, en aquel momento sintió un profundo latigazo en su corazón, nunca antes le había dado esos saltos su máquina de querer.
A ella, también se le clavó una flecha juguetona en el corazón, era la segunda vez en su vida que le pasaba eso. La primera vez fue con el padre de aquella hermosa piara que ahora respiraba vida, lo contrario que el pobre prócer, que cayó en una emboscada de hombres armados con escopetas, que ni siquiera eran valientes para enfrentarse a los animales en sus mismas condiciones. En aquellos momentos, la vida allí era una balsa de aceite, pero iba a durar poco el ensimismamiento, porque otra vez los pasos acelerados de un hombre se sentían justo encima de ellos.
- Ese es el amo, conozco bien sus pisadas. No se va a dar por vencido así como así.
- Tranquilo, no creo que falte mucho para que se aparezcan aquí cerca, una manada de lobos que cada atardecer salen a buscarse la vida. Creo que en cuanto oiga el primer aullido, se irá a toda mecha.
Así fue, en cuanto el primer aullido del lobo se escuchó fuera,  un torpe trote humano, pasó de vuelta sobre ellos.
-Creo que a éste ya no le quedarán ganas de volver a buscarte.
- Opino lo mismo. Solo me he quedado con las ganas de haberme hecho entender para poder preguntarle qué le parecería a él que yo quisiera hacer chorizos con su cuerpo.
La jabalina se desternilló de risa durante un rato.
- ¡Nunca se me hubiera ocurrido nada igual! Pero tienes razón, ya que los humanos nos convierten en chorizos, deberíamos saber qué opinarían si supieran que nosotros les entendemos y que también sabemos hablar, solo que lo hacemos en una frecuencia que ellos no alcanzan a escuchar.
- Y colorín, colorete, este es el fin de la historia de Robustianete.
- ¡Es la vez que más me ha gustado! Ningún día me lo habías contado tan bonito. Nunca más volveré a comer chorizo, ni salchichón, ni jamón, ni lomo, ni nada, pobre cerdo, papá tiene uno muy guapo en la pocilga, no voy a dejar que lo mate, no señor. Robustiano tenía razón. ¿Qué sería de nosotros, si los cerdos hicieran chorizos con nuestros cuerpos?
- Oye, tranquilo, esto solo es un cuento, no te lo vayas a creer. ¡Mira qué eres, con lo ricos que están los chorizos que hace tu madre!
- Bueno me lo pensaré, ahora me voy a la cama, tengo mucho sueño. –Le dio un beso a su tía y se fue a la habitación.
Aquella noche, en sueños, los chorizos de la matanza del año anterior, cobraron vida. Despertó sobresaltado y con dolor de barriga. Tenía la sensación de que los chorizos que se había comido hasta entonces, andaban dándole puñetazos dentro de su cuerpo. El sueño volvió en su ayuda y le llevó a la  cueva donde Robustiano le presentó a su familia. Desde esta historia, el muchacho se hizo vegetariano, que rima con Robustiano. 

                         Manuela Bodas Puente.

[1] Este párrafo, lo he copiado de un bloc de mi hija, que rescaté de la papelera. Siempre me gustó y he decidido utilizarlo (con su permiso, por supuesto) para comenzar este relato filandonero.