jueves, 23 de junio de 2016

LLAMADA ANCESTRAL. Un nuevo microrrelato para una nueva antología sobre la primavera.

Allá va un nuevo microrrelato. Y es que parece que estoy en racha. Me lo he tomado como entrenamiento y ¡mira! voy entrando dentro del listado de escritos seleccionados. En esta ocasión para la antología "La primavera la sangre altera III". Ahí está la primavera con sus pulsiones mágicas a la luz de la luna. 

Y el agua... y ...

Por si os apetece disfrutarlo.




LLAMADA ANCESTRAL


Con la primera luna llena de la primavera sintió una vez más aquel latido ancestral que parecía llenarle de locura el alma. Y el cuerpo. Cogió el coche y condujo por aquellas carreteras olvidadas hasta alcanzar el borde del agua. Allí, bajo la radiante caricia del disco lunar se desnudó al tiempo que se introducía paso a paso en el líquido elemento, sintiendo renacer su corazón. A lo lejos, creyó oír el canto de una sirena. Y nadó hacia ella. 

miércoles, 22 de junio de 2016

Con la presentación de "Días impares" en la Casa de León en Madrid, comienza el circuito estival de veladas literarias por toda la provincia de León.

El próximo jueves 30 de junio, tendrá lugar el desembarco literario de mi libro "Días impares" en Madrid. Como no podía ser de otra manera, el acto será en la Casa de León de la capital, sito en un lugar tan emblemático para los leoneses (y en especial para las gentes de Astorga) como es la Calle el Pez. En esta ocasión estaré acompañada de mi editor Xavier de Tusalle, de LápizCero ediciones, que estrenará precisamente allí la segunda edición del libro y a quien tengo que agradecerle su confianza en mí para editar este primer libro individual de creación. También me acompañará Ángel Alonso Carracedo, perteneciente al Círculo de Periodistas Leoneses que tienen su sede en la propia Casa de León  y a quien me unen las raíces, pues también él es astorgano, y la mágica influencia del Teleno en nuestra mirada y en nuestro sentir. 
Habrá aparte musical por parte de Palabras Inusuales, el dúo formado por Xavier e Ingrid Da. 
En cuanto a los textos, aún no sé cuáles son los  que voy a compartir con quienes me acompañen en esa tarde (ya sabéis que los selecciono en función de cada circunstancia). Eso sí, puedo aseguraros que lo haré con el mismo mimo de siempre. 

Espero ver por allí a muchas caras amigas. Procuraremos  llevar a tierras capitalinas un soplo de aire leonés/maragato, a través de mis poemas y de mis relatos. 

Presentación de "Días Impares", un libro de relatos y poemas de Mercedes G. Rojo
Fecha y Hora: jueves, 30 de junio. 19'30 horas. 
Lugar: Casa de León en Madrid. C/ del Pez, nº 6

lunes, 13 de junio de 2016

LIBROS EN EL DESVAN. Mi aportación a la antología de "Microrrelatos" editada por LIBRIPEDIA.

Fruto de un desafío personal, de un juego, surgió este relato. Recibí a través de facebook el aviso. El plazo terminaba ese mismo día. Durante el resto del día, mi cabeza le dio vueltas a la idea. Horas después, apenas  una hora antes de que el plazo se cerrase, el microrrelato salió rumbo a su destino. 
Mi sorpresa fue observar que había entrado dentro de la selección escogida, dentro de los más de mil cien microrrelatos recibidos. Cuestión de suerte.

Desvanes, libros, recuerdos de niñez... Todo muy mío. Os lo dejo aquí. Espero que os guste. 





LIBROS EN EL DESVÁN

Se refugió una vez más en el desván que aprendió a compartir con su abuelo. Solo allí  se sentía a salvo de los problemas que se empeñaban en acuciarla. Se sentó en su rincón favorito y se rodeó de los libros de su niñez, leyéndolos de nuevo, uno tras otro, mientras acariciaba sus páginas con olor a infancia. Hasta quedarse dormida sobre ellos.
Cuando despertó su cuerpo había penetrado en las páginas y su mente no recordaba ya quien era.

domingo, 12 de junio de 2016

CUANDO LAS RATAS ABANDONAN EL BARCO. Una reflexión personal para compartir.

Hoy, repasando parte de mi material, me he encontrado con este artículo de opinión que había escrito hace más o menos un año y que no sé por qué circunstancias se quedó en la carpeta de borradores. Al releerlo compruebo que, desgraciadamente, la situación social del momento sigue presentando una realidad tan convulsa que el escrito no ha perdido actualidad. Y he vuelto a reflexionar sobre lo difíciles que son a veces las relaciones humanas, sobre todo cuando las cosas no discurren por donde cada cual queremos. A partir de ahí, el camino que cada quién toma, depende de la propia integridad y de otras muchas cosas (supongo). Por si a alguien le sirve como disculpa para reflexionar sobre ello, ahí queda. 


Cuenta la tradición que cuando las ratas huelen que una tragedia se cierne sobre el barco en el que se han hecho fuertes ocupando sus bodegas (lugar en el que se guardan las provisiones a cuyo olor acuden),  inmediatamente abandonan éste, anunciando  a la tripulación con su huida que un grave peligro se cierne sobre la nave. El naufragio se hace entonces inminente, pues dicen los marineros más veteranos  que el sentido especial de estos animales les hace buscar la muerte antes que vivir la tragedia.
Es esta una  tradición marinera que se ha visto repetidamente reflejada en el mundo del cine y la literatura, donde se recogen multitud de historias en las que la imagen  de “las ratas abandonando el barco” se ha hecho muy presente, sirviendo  la escena de esta huida para  anticipar a lectores o espectadores, según el caso, la catástrofe que se avecina. Tal vez por esta habilidad de ponerse a salvo antes del naufragio, estos roedores estén tan mal considerados dentro de nuestra tradición.
También dice el saber marinero que, llegadas estas circunstancias,  el último en abandonar dicho barco es el capitán, quien – si es valiente y con arrestos – lucha hasta el final por poner a salvo a todos y cada uno de los miembros de su tripulación, incluso a costa de su propio sacrificio.

Trasladando la situación a la travesía de todo grupo humano embarcado en un objetivo común, a veces deberíamos estar más atentos a las situaciones que se van dando en el camino para ser capaces de percibir, por la huída de algunas de las personas que conforman dichos grupos, cuándo se avecina la catástrofe que hará naufragar el barco. ¿Para intentar ponerse a  salvo personalmente o para intentar llegar a puerto con todo el bagaje posible? Eso dependerá sin duda de la valía de cada tripulante.
Y es que siempre hay tripulaciones más aguerridas que otras. Unas que están dispuestas a hacer frente  a la tormenta porque tienen claro su objetivo de llevar la nave a su destino, salvando toda la carga que llevan  dentro y que fue primorosamente escogida,  y otras que embarcaron de cualquier manera, buscando solo el beneficio propio. Esta diferencia de situación hará que, ante una amenaza de zozobra del barco en el que navegan, unos trabajen codo a codo con el capitán para intentar salvar nave, mercancía y tripulación frente a la tormenta y otros se amotinen y hagan más peligrosa aún la travesía. Aunque ocurre a veces que, en  contextos alentados por extraños intereses, al capitán que no abandona el barco, (un barco que se hunde ayudado por las ambiciones de grumetes y oficiales que pretenden suplantar al capitán elegido previamente por los armadores para hacerlo navegar entre afilados bancos de rocas y corales que amenazan con hacerlo zozobrar) se le llama cobardía,  egolatría, prepotencia… Y a quien se mantiene a su lado por compromiso ideológico y por lealtad, se le llama esbirro, vasallo, y otras mil lindezas…
Antiguamente, el código marino imponía graves penas a quien se sublevase o alentase el levantamiento de la marinería contra el capitán. Hoy parece que las tornas han cambiado, y que quien ha de sufrir el linchamiento es precisamente ese capitán que ha intentado salvar del hundimiento un barco que, a sus espaldas, ya le confiaron debilitado bajo la línea de flotación y que comenzó a hacer agua con las primeras dificultades.
Entonces, en vez de hacer frente común, como una sola tripulación que  lucha por mantener a flote la nave en la que viajan sus ideales y sus preciadas mercancías, siempre hay una parte de ella que toma la actitud de esos roedores que  abandonan el barco por las brechas abiertas, incluso procurando que las mismas sean cada vez más grandes para que el hundimiento sea más rápido, demostrando  con ello que lo único que les interesaba de la  travesía iniciada era su propio beneficio.
Ante estas situaciones, deberíamos reflexionar en profundidad y analizar quienes son las ratas que abandonan el barco, los motivos que las mueven a ello,  y las vías utilizadas al respecto, para no llevarnos a engaño de con quien estamos tratando en cada momento.

sábado, 11 de junio de 2016

"Caracolas en el pulso", el regalo poético de Manuel Ferrero.

Ser una gota
es llevar el mar dentro.
Ser un pájaro
es reflejar el cielo.
Ser silencia
es saber oírlo todo.
Ser una piedra
es latir lentamente
¿Ves la montaña 
en el corazón 
de un tierno guijarro? 
Ser roble es
volverse nido, 
danzar de hojas 
y horizonte sabroso. 
ser caracola 
es bailar con las mareas
sin perder el centro. 
Ser poeta es la blancura 
que comprende lo negro...
Dicho de otro modo: 
es el negro luminoso 
que aprendió a jugar. 

Con estos versos colocados en la solapa de la portada de su libro "Caracolas en el pulso",  nos recibe Manuel Ferrero en esta su primera publicación de poesía, una faceta literaria que no es la más conocida en su trayectoria, aquella con la inició sus andanzas en este campo de la escritura y que, tal vez, solo los más íntimos, aquellos que comenzaron con él su andadura, conocían. 
Para mí fue una grata sorpresa descubrir a través de ellos otro pedacito más de Manuel, de esa gran persona y estupendo escritor que - por casualidad - conocí un buen día y con quien he ido coincidiendo en muchos tramos del camino. Todo ello para descubrir lo mucho que tiene que aportar y lo más aún que comparte día a día en muchos ámbitos de su vida. 

En algunos de esos momentos hemos sido cómplices, como en aquel primer encuentro de "Artistas por un sueño" que organizamos juntos en Astorga, un encuentro de artistas para hacer realidad el sueño de otro artista, que participaba como uno más, poniendo en aquello toda su ilusión, sin saber que el sueño que intentamos hacer cumplir era el suyo. ¿Te acuerdas Fernando Gª Crespo? Así surgió tu primer libro de relatos "Ingenios y disparates", un hermoso libro en el que iba enredada también un pedacito de la generosidad de Manuel Ferrero.  Luego vendrían otros momentos. 

Manuel Ferrero es un profesional como la copa de un pino, y por ello ha aprendido a valorar su trabajo y a empeñarse en que también los demás lo valoren. El suyo y el de los demás. Mas luego está la otra faceta, la solidaria.  Y es que pocas personas tan generosas como él conozco, y más en este mundo de la literatura, o del arte en general, donde demasiadas veces los egos están a la orden del día, ocultando tras ellos el verdadero valor de un trabajo bien hecho.
Desde que lo conozco, el arte de Manuel, su fuerza creadora, siempre se ha abierto a la de los demás, acompasándose a ellos, abriendo puertas, creando espacios llenos de magia, como los surgidos en Astorga, en Castrillo de los Polvazares, y en tantos otros sitios. Aprendiendo a estar en cada uno de esos lugares en función de la realidad del momento. Por ello es muy difícil que nadie haga oídos sordos a su llamada.
Ahora, con este su primer poemario, Manuel Ferrero lo ha vuelto a hacer. Y en vez de abrirse al público lector en solitario, ha querido hacerlo rodeado de un montón de amigos y de amigas que, por supuesto , hemos contestado a su llamada. Una nómina de 46 poetas, han dado forma a la segunda parte de su "Caracolas en el pulso", una parte que él ha denominado como "La propina del mar. El crisol de soles". 46 nada menos, casi tantos como poemas suyos incluye en el libro.  Y lo hace introduciéndonos con palabras tan hermosas como éstas "Todos los seres nacieron del agua de los mares. Dentro de cada persona hay un bramido de océano. Nio entendería la gota de mar que soy, si no reconociera y admirase la maravilla que vive en los otros...". Y nos abre su propio espacio sin ponernos ningún tipo de condición, pidiéndonos como propina unos versos de nuestra propia elección. Una propina que le ha sido regalada sin pensarlo demasiado por algunos grandes de la poesía, por otros que lo somos menos e incluso por aquellos que nunca lo habían hecho publicamente y que a su llamada le han contestado con un sí, el mismo que él tiene siempre dispuesto en la boca y en su corazón.
La nómina de autores/as que acompañamos a Manuel Ferrero en esta aventura: Fernando H9oja de Roble, Ildefonso Rodríguez, ricardo Chao, José A. Mtnez. Reñones, Juan Carlos Mestre, Eduardo Méndez Marassa, Pedro Blas Soto Glez., Luis Mielgo, Víctor M. Díez, Rafael Saravia, Emma S. Varela, Rafael Uba, Asunción Carracedo Gómez, Alfonso Ferrero, Jorge Pascual, Abel Aparicio, Iván Trasgu, Eusebio Ruíz Martínez, Eloísa Otero, Valentín Villanueva Otero, Roberto Aller, Alfonso Salas, David Villota, Carlos Solito Trovador, Sergio Artero, Jesús Vidal, Fran Allegre, Rubén Mielgo, Laura G. Becares, José Luis Puerto, Elena Lafuente Alonso, Iván Martínez Lobo, alberto Flecha, Felipe Zapico Alonso, Daniel Collado Azorín, Paco Zen , Julia Conejo, José ángel, Rguez. Fdez., Mercedes G. Rojo, David Pérez, Raúl López López, Margoth Dinarte, Armando Gutiérrez, Miguel Suárez, José Manuel Donis y Nacho Abad (por eorden de aparición en el libro.)
Creo que no me equivoco mucho al decir que la propina es realmente para quienes hemos recibido la invitación a participar en esta nueva aventura de Manuel Ferrero, una aventura creadora en la que es muy importante la compañía plástica de Ana María Loreto (aNa), cuyas magníficas ilustraciones son una aportación poética más a este singular libro.


Caracolas en el pulso, es una nueva visión del escritor Manuel Ferrero, en la que él nos desnuda su alma a través de los versos, mostrándonos su comunión con la naturaleza y con el mundo, entre lo descarnado y la esperanza, en un grito personal en el que nos demuestra que aún se puede creer en el ser humano.
Un libro concebido como un regalo que no podemos dejar de recibir y de disfrutar a sorbitos.

jueves, 9 de junio de 2016

VERSOS DE MERCEDES G. ROJO EN PUBLICACIONES CORALES.

Desde que el pasado 27 de febrero viera la luz mi primer libro de creación en solitario, "Días impares", parece que los hados se han confabulado para ir sacando a la luz nuevos trabajos literarios míos. Retomar con tanta fuerza esta faceta creativa que me había visto obligada a dejar un poco apartada en los últimos años es sumamente enriquecedor para mí. Y colaborar con gente a la que quiero y admiro lo es aún más. También cuando se acuerdan de mí para que participe de otros proyectos que no son de gente cerana, aunque luego coincida con muchos de ellos.

Y así, en medio de la vorágine que me está llevando con "Días Impares" a un montón de lugares, mis escritos han ido apareciendo  en varias publicacions en papel. Concretamente, hoy voy a hablaros de dos de ellas. 
La primera es una revista - libro que el Ayuntamiento de León publicó este año con motivo de las Jornadas de Personas Mayores, bajop el título "Estampas de mayores. UN VIAJE POR LA MEMORIA". En dicha publicación comparto letras con Flor Méndez Villagrá, Rafael Saravia, Cristina Flantains, Tomás Sánchez Santiago, Nuria Antón, Manuel martínez González, Ana Cristina Pastrana, Manuela Bodas Puente, José Cobo fdez, Charo de la Fuente, Manuel Cortés Blanco, Marta Múñiz rueda, Ramito Pinto, Sara Otero y Felipe J. Piñeiro.
Mi participación titulada "Dos visiones" está compuesta por los poemas "Arrugas" y "Madre"


 La segunda colaboración que ha visto la luz es aún más especial que la anterior, pues se trata de un poema
que forma parte, junto con el de muchos otros, en el primer libro de poemas de un buen amigo, Manuel Ferrero. Era esta una faceta literaria suya que no conocía, más asentado como estaba en el mundo de la narración cuando yo le conocí hace ya algunos años. Ahora nos regala con sus "Caracolas en el pulso" y no solo eso, sino que ha dedicado casi la mitad del libro a hacernos un huequecito a un montón de amigos y amigas que tiene repartidos por el mundo. Algunso escriben por primera vez, para él. Otros son nombres tan asentados en la literatura como Juan Carlos Mestre, José Luis Puerto, Eloisa Otero, Julia Conejo, Felipe Zapico... Entre todos ellos también yo tengo mi humilde granito de arena en una antología que acompaña su libro bajo el nombre de "La propina del mar", todo ello ilustrado con unas magníficas ilustraciones, fotografías espectaculares de Ana Mª Loreto.
Mi contribución, el poema "Ofrenda" .


 OFRENDA

Te he soñado bajo la encina centenaria de mi infancia,
subiendo al cielo en el arcaico columpio
que colgaba de sus poderosos brazos enramados,
aquel que alimentó mis sueños infantiles,
aquel que  meció  ensoñaciones de inquieta adolescente.

Hubiera compartido hoy contigo,
bajo la sombra acogedora de sus ramas,
las historias encerradas en las nubes
que pasaban deslizándose sobre ella,
empujadas por los vientos más crepusculares.

Pero un día llevaron de mi vida su presencia.
Talaron de mi infancia  su tronco protector, sus ramas amigas,
dejando en mí un hondo vacío  tan sólo lleno en mi recuerdo.
En su lugar apenas un tocón a ras de suelo,
la ausencia del viento perdidos sus silbos con sus hojas,
el silencio impuesto al canto de las aves que anidaban entre ellas.

No supe más de su follaje,
de la vida y los misterios que su arrugada corteza escondían.
Y hasta el cielo me pareció entonces más desnudo,
más desarrapados  los jirones de las nubes,
más descarnado el soplo de los vientos...

Cuando  al paso de los años vino tu infancia a sustituir  la mía
volví  a aquel lugar
queriendo ofrecer a tus ojos y a tus juegos
la misma encina.
Pero de ella ya sólo puedo entregarte mis recuerdos,
los cuentos inventados  a la sombra de sus hojas,
los poemas entretejidos con el arrullo de la brisa entre sus ramas
Aunque  aún  la siento ahí, siempre grande y misteriosa,
mientras buscamos juntas otro árbol,
otra encina, que llene tu infancia y tu vida
con la felicidad y el sosiego que yo sentí bajo la mía.

                                                                      Mercedes G. Rojo


Muy pronto verán también la luz textos narrativos y poéticos en tres publicaciones más que ya están anunciadas. Pero eso ya os lo contaré cuando llegue el momento.
A todas aquellas personas que me leéis y/o que me escucháis en los distintos lugares por los que paso, solo puedo agradeceros vuestra atención. 

Y a quienes vais más allá, comprometiéndoos a introducir mis textos allá por donde voy, aún más.  

GRACIAS POR TODO. 

Volveré con más versos y con más relatos.